Delegación del gremio se reunió con organizaciones de las comunas de Combarbalá, Punitaqui y Canela, junto con conocer plantas de procesamiento en la zona.
Mantener el trabajo colaborativo, conocer las condiciones operacionales, los desafíos productivos y las proyecciones de pequeños productores fue el foco del trabajo realizado por la Sociedad Nacional de Minería, SONAMI, en la Región de Coquimbo, a través de una agenda de reuniones y visitas a faenas en la zona.
La gira, encabezada por el vicepresidente de Pequeña Minería, Joel Carrizo, contempló encuentros con las asociaciones mineras y visitas a plantas de procesamiento de Combarbalá, Punitaqui, El Huacho, además del Sindicato de Pirquineros Nueva Esperanza, en Canela.
“Es una gran oportunidad que tenemos como Sonami para entregar en terreno información y así aportar a mejorar el negocio minero y, a la vez, también mejorar la calidad de vida de los mineros destacando la importancia que tiene la pequeña minería en la localidad donde se desarrolla y donde están las fuentes productivas”, precisó Carrizo.
Los encuentros permitieron conocer, en voz de los propios representantes del sector en la región, acerca de sus principales desafíos y brechas, entre ellas, el acceso a fuentes de financiamientos de inversión y operación, en una industria donde la pequeña minería no sólo cumple un rol relevante en la generación de empleo y encadenamientos productivos locales, sino que aspira también a adoptar prácticas más sostenibles con el medio ambiente y con sus comunidades.
En ese contexto, se visitó la planta de Compañía Minera Monte Alto, donde se interiorizaron de su innovador sistema de procesamiento. “Tenemos recuperaciones de oro por gravimetría y también de concentrados de oro”, explicó Mauricio Pérez, su gerente de planta, destacando el valor de la visita del gremio para conocer en terreno experiencias de procesos limpios que a través de la concentración gravimétrica permiten obtener productos que sean comerciales”, añadió.
Desde el gremio señalaron que este tipo de despliegues permite construir una agenda en base al contexto real de la pequeña minería, con información directa de sus asociaciones y operaciones, a objeto de impulsar mejoras en productividad, sostenibilidad y desarrollo del sector en regiones.